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Preparación para la defensa de trabajos de titulación

El trabajo de titulación, sea tesis, proyecto, monografía o artículo científico, tiene cuatro etapas: planificación, desarrollo de la investigación, elaboración del informe y defensa. En este artículo, se abordará específicamente la preparación para la defensa de trabajos de titulación. La defensa es la culminación del trabajo de titulación, en cualquier modalidad. En su parte práctica, tiene dos etapas: la exposición y la defensa en sí.

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Durante la exposición, se debe explicar lo más relevante de la investigación con el apoyo de las diapositivas. Sin embargo, no se debe depender de las diapositivas, pues el día de la defensa puede pasar cualquier cosa (por ejemplo, corte de luz). Las diapositivas son solo un apoyo o guía, por lo mismo es importante que el expositor las repase bien y ensaye solo en su casa, ante un espejo, siquiera una vez por día, mejor si son dos o tres.

Video tutorial de preparación para la defensa

Aplicaciones para realizar las diapositivas y tiempo recomendado

Las diapositivas deben ser elaboradas en el programa de mayor dominio. Si bien existe una gran variedad, los más frecuentes son Power Point, Prezi, Canva, PowToon y Google Slides, entre otros. Debe tomarse en cuenta que no todas las carreras aceptan la disertación con presentaciones, pero es posible elaborarlas para practicar la exposición, de todas formas.

En cuanto al número de diapositivas, si se dispone de 25 minutos, bastarán 10 a 15 láminas. Si se dispone de 40 a 45 minutos, o más, se necesitará entre 25 y 30. Cada una se expone entre uno y dos minutos, dependiendo del contenido. No se recomienda más tiempo por diapositiva.

Consejos prácticos para el armado de las diapositivas

  • Aunque el contenido puede variar de un trabajo a otro, se sugiere entre una y tres diapositivas por capítulo. La introducción puede abarcar una sola, salvo que contenga el problema, los objetivos y la justificación. En tal caso, se separaría cada punto en una diapositiva distinta.
  • Las ilustraciones recomendadas son: esquemas, tablas y figuras estadísticas, seleccionando las más relevantes para su inclusión.
  • En lo posible, no sobrepasar siete líneas de texto por diapositiva. En caso de requerirse más, como en las conclusiones, resumir el contenido lo más posible. En este punto, se remarca la importancia de leer lo menos posible el contenido. Por ello, al presentar el resumen en las diapositivas, una opción (aunque no lo ideal), sería repetir de memoria el contenido in extenso de las conclusiones. Lo ideal, desde luego, es explicarlas, no repetirlas.
  • Dependiendo del programa en que se diseñen las diapositivas, se aplicarán animaciones dinámicas, pero evitando sobrecargar visualmente el contenido. En este, como en otros casos, más es menos.

Qué hacer y qué no

La preparación para la defensa de tesis es un paso clave para el éxito en esta etapa académica. Por ello, realizar ensayos previos con un público de confianza, como familiares o amigos, es una estrategia recomendable. Estos ensayos permiten familiarizarse con el escenario y el proceso de presentación. Es normal sentir nerviosismo en este punto; de hecho, el nerviosismo es una emoción común en situaciones de exposición en público. Sin embargo, los ensayos permiten identificar posibles fallas y áreas de mejora en la presentación, afianzando la seguridad del expositor.

Una consideración fundamental es la ubicación estratégica del expositor en el escenario. La elección de su posición debe ser deliberada y pensada en función de su comodidad y eficiencia. Siendo conscientes de que las personas diestras y zurdas pueden sentirse más cómodas en diferentes posiciones, se recomienda ubicarse en el centro al frente si se siente seguro de su destreza ambidiestra. Sin embargo, si se prefiere una posición ligeramente desplazada, optar por el centro a la derecha si se es diestro o a la izquierda si se es zurdo puede facilitar la manipulación del proyector y del puntero de manera más fluida, mejorando el control de los elementos visuales que acompañan la presentación.

En cuanto al contenido de la presentación, se debe evitar la lectura de las diapositivas. Aunque es aceptable leer la pregunta de investigación, los objetivos y la hipótesis, esto debe ser conciso, dando una explicación del contenido de inmediato. Con esto, se evita la percepción de que el expositor no tiene un conocimiento profundo del tema. En cambio, el enfoque principal debe estar en la explicación de los puntos clave de la investigación, proporcionando contexto y análisis detallados. Leer en exceso puede restar naturalidad y fluidez a la presentación, así como disminuir la interacción con la audiencia.

Algunos trucos prácticos

Para evitar que los nervios le hagan su presa, el expositor debe tener un objeto simple en la mano (puntero, lápiz o bolígrafo), de forma que haga presión y libere tensión.

Es importante hablar pausado, fuerte y claro, no gritar, pero sí hablar fuerte, sin correr.

Cuando vea al público, debe evitar mirar a los ojos, es mejor que fije un punto muerto, como la frente o la nariz, de forma que viendo hacia el frente, evite ser dominado por la mirada de los asistentes.

Debe pasear moderadamente por el escenario, no quedarse en un solo lugar, salvo para pasar las diapositivas, pero de forma que el público le siga con la mirada.

Las manos también comunican, y son una valiosa herramienta para graficar algunas situaciones.

Si se tiene “chispa”, carisma, se lo debe aprovechar, contando una anécdota de la que haya sido testigo, siempre y cuando contribuya a la comprensión del tema.

En caso de usar micrófono, no se debe pegar la boca al dispositivo. Podría distorsionarse su voz o generar ruidos incómodos.

Calcular el tiempo es vital para la exposición. Generalmente se asigna de 20 a 45 minutos. Es fundamental no llegar al tope, dejar al menos dos o tres minutos libres para que no le interrumpan antes de terminar, eso le pondría más nervioso.

Sustentación de tesis: caso práctico

Tres escenarios para las preguntas

En la fase de preguntas, la defensa en sí, es clave que el expositor escuche atentamente cada pregunta, razone antes de responderla, y de ser necesario, que pida al tribunal que repita su pregunta, a fin de dar la mejor respuesta posible. Es recomendable pensar entre 20 segundos y un minuto antes de responder

Cuando se desconozca la respuesta, es importante que “no adivine”. En estos casos, debe respirar hondo, y reconocer su deficiencia en esa materia o tema, indicando “mil disculpas, pero esa parte no la profundicé, y solo podría repetir lo que está en la tesis…” o algo así.

Cuando se tenga certeza de la respuesta, decirla con voz pausada y en pocas palabras, no abundar en explicaciones, porque eso da lugar a nuevas preguntas y se exponen debilidades involuntariamente.

Cuando se esté totalmente seguro de lo que le dicen, debe responder de la forma más concreta posible, sin dar explicaciones innecesarias, pues de cada cosa que diga le pueden volver a preguntar posteriormente.

Si no entiende una pregunta, debe pedir una aclaración, indicando “perdón, no entiendo la pregunta, ¿puede volver a formularla, por favor?”, o algo similar, sin temor. Si no entiende la pregunta, no se podrá dar una buena respuesta.

En caso de tener un conocimiento medio del tema cuestionado, explicar lo que sabe. Si considera que la pregunta está fuera de lugar, indicarlo de una manera diplomática, en términos tales como “disculpe, no entiendo la relación, pero según entiendo…”

Si no conoce sobre el tema, debe aceptar que desconoce dicho contenido, reconociendo que el punto sí es relevante para el estudio, aunque no lo haya tomado en cuenta.

En ningún caso debe pretender salirse por la tangente, ni presumir de un conocimiento que no tiene, solo para quedar bien.

Qué se evalúa en la defensa

Saludo y diapositivas iniciales

Saludo al tribunal y el público y presentación personal y del tema. Los formalismos cuentan, más de lo que quisiéramos. La secuencia debe ser: saludo a los presentes, presentación personal (y del coautor, en caso de ser un trabajo conjunto), y presentación del título del trabajo de titulación.

Explicación de las diapositivas iniciales: al presentar la portada, no se dice nada en alusión a la misma. La segunda diapositiva pasa a ser la primera, por lo que se dice “como primer punto, tenemos…”.

Transición entre diapositivas. Evite entrar de lleno en la diapositiva. Es importante introducir al espectador, indicando “a continuación, tenemos…”, o “como siguiente punto, se puede ver…”, “en la siguiente diapositiva…”, etc. Se debe alternar entre una y otra diapositiva, sin repetir la misma fórmula en todos los casos.

Postura, tono, velocidad y claridad

Postura al pararse. Esto no se evalúa en las presentaciones virtuales, pero es fundamental en las presenciales. Debe tener un porte erguido, pero sin rigidez.

Tono de la voz. Lo ideal es lograr un tono intermedio, sin gritar ni murmurar, con la suficiente claridad para ser entendido.

Velocidad de la exposición. Al igual que el anterior caso, se debe evitar los extremos: no correr ni pasear. Para evaluar ambos detalles, puede ser necesario pedir el apoyo de otra persona, quien dará sus impresiones, y se deben tener en cuenta.

Coletillas. La más común es “eeeh…”, pero existe un abanino impresionante de posibilidades. Por lo mismo, se recomienda hacer al menos tres ensayos, para detectar y depurar estos detalles.

Manejo escénico

Desplazamiento por el ambiente. En las defensas virtuales es innecesario. En las presenciales, se lo debe hacer solo en caso de tener un área apropiada, y de ser necesario. Aunque es una estrategia ideal para bajar la tensión, y no hay restricciones para hacerlo, a veces no es conveniente.

Mira a los ojos del público. Aunque se debe mirar al público, se debe evitar detener la mirada en uno de los presentes.

Expresividad de las manos. Es recomendable hacerlo con moderación, pero hacerlo. Nada peor que un expositor paralizado por el miedo.

Lápiz o puntero en la mano. No es necesario en las presentaciones virtuales, pero es de gran ayuda en las presenciales.

Explicación y dominio

Cuando se trata de la fase de exposición en la defensa de tesis, la claridad y la profundidad en la explicación son claves. En los puntos centrales de la presentación, se debe proporcionar una explicación detallada. Esto implica desglosar los conceptos clave, describir las metodologías utilizadas en la investigación, y presentar los hallazgos con la debida contextualización. Al profundizar estos puntos, el expositor demuestra un conocimiento sólido y una comprensión profunda del tema en cuestión. Esta profundidad en la explicación fortalece la credibilidad del expositor, pero además permite que el comité académico y el público asistente comprendan plenamente el alcance y la relevancia de la investigación.

Además, el dominio del tema es un atributo fundamental para el éxito en la exposición de la tesis. La capacidad de demostrar un dominio claro y confiado sobre el objeto de estudio es una indicación de que el expositor ha investigado exhaustivamente y comprende las implicaciones de su trabajo. Este dominio se refleja en la seguridad con la que el expositor presenta los detalles de su investigación, responde preguntas y brinda una visión más amplia del contexto académico en el que se enmarca su trabajo. Esto inspira confianza en el público y en el comité evaluador, reforzando la evaluación positiva de la presentación.

Finalmente, aunque existen diferentes opciones para expresar este agradecimiento, la frase «Gracias por su atención» es ampliamente aceptada y efectiva. Este gesto de cortesía es una manera adecuada de finalizar la presentación, demostrando aprecio por el tiempo y la atención dedicados a la exposición.

Dificultades habituales

La etapa de defensa de tesis puede ser desafiante para muchos estudiantes, ya que implica un alto nivel de exposición y una evaluación crítica de su trabajo de investigación. Algunas de las dificultades habituales que los estudiantes pueden enfrentar en esta etapa incluyen:

1. Nerviosismo y ansiedad: Es común sentir nervios antes y durante la defensa de tesis. El miedo escénico puede afectar la capacidad del estudiante para presentar su trabajo de manera efectiva.

2. Falta de confianza: Los estudiantes a menudo dudan de su capacidad para responder preguntas difíciles o explicar su investigación de manera clara y convincente.

3. Problemas de presentación: La preparación de diapositivas, el diseño de la presentación y la elección de las palabras adecuadas pueden ser desafíos significativos.

4. Falta de profundidad en la explicación: Algunos estudiantes pueden tener dificultades para proporcionar una explicación detallada de su trabajo, lo que puede afectar la percepción de su dominio sobre el tema.

5. Preguntas inesperadas: Los miembros del comité académico pueden hacer preguntas imprevistas que requieren respuestas sólidas y rápidas. 6. Falta de experiencia en ensayos previos: No todos los estudiantes tienen la oportunidad de realizar ensayos previos efectivos con público antes de la defensa.

Apoyo que puede brindar un asesor de Tesisnet Internacional

Un asesor de Tesisnet Internacional desempeña un papel clave en apoyar a los estudiantes en esta etapa crítica. El énfasis en el acompañamiento y la supervisión de los ensayos es esencial para superar estas dificultades. Aquí hay cómo un asesor de Tesisnet Internacional puede brindar su apoyo:

1. Acompañamiento personalizado: Un asesor de tesis brinda apoyo individualizado, ayudando al estudiante a superar el nerviosismo y a construir confianza. Proporciona orientación y consejos para manejar la ansiedad y desarrollar habilidades de comunicación efectiva.

2. Supervisión de ensayos: El asesor guía al estudiante a través de la realización de ensayos previos, proporcionando retroalimentación constructiva y recomendaciones para mejorar la presentación. Esto incluye la revisión de la estructura de la presentación, el estilo de comunicación y la claridad del contenido.

3. Identificación de fallas: El asesor trabaja en estrecha colaboración con el estudiante para detectar posibles fallas en la presentación, la exposición oral o la comprensión del contenido. Esto se logra mediante la revisión detallada de los ensayos y la identificación de áreas de mejora.

4. Sugerencia de actividades y tareas: Con base en la identificación de fallas, el asesor propone actividades y tareas específicas para abordar estas debilidades. Estas actividades pueden incluir práctica adicional, ejercicios de manejo de nervios o desarrollo de habilidades de comunicación.

5. Preparación para preguntas inesperadas: El asesor ayuda al estudiante a anticipar y prepararse para preguntas inesperadas del comité académico. Esto implica revisar el contenido de la tesis y practicar respuestas a posibles preguntas.

Si deseas hacer una consulta personalizada, elige el asesor más cercano a tu país o ciudad, haciendo clic aquí.

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